Los rusos y la marca España

Escrito por Irene Corchado

24/07/2017

Cuando le dices a un extranjero que no habla tu idioma que eres español se produce una situación curiosa. Para crear empatía, la persona te suelta una retahíla de frases y cosas aleatorias relacionadas con España, muy rápido, como si estuviera en Pasapalabra o algo. Si la persona es europea, lo más habitual es que diga cosas como «hola», «Barcelona», «Real Madrid», «fiesta» u «ocho cervezas, por favor» (la frase que aprendió mi novio R antes de ir a una despedida de soltero en Madrid).

En Rusia la gente casi siempre sorprende por original, aunque algunas veces para bien y otras para mal.

Hace ya unos añitos hice un viaje con amigos en autobús y tren desde Tallin a San Petersburgo y Moscú. Mientras bajábamos las escaleras mecánicas del metro de Moscú, un señor mayor que iba delante se volvió y preguntó si éramos españoles. Cuando le dijimos que sí, respondió con un vergonzoso y sonoro «¡Viva Franco!» con el brazo en alto que nos dejó descolocados. Uno de mis amigos enseguida le contestó con el ceño fruncido: «No, no. ¡Franco malo!», mientras los demás nos mirábamos incrédulos unos a otros.

Durante nuestra reciente aventura siberiana me pasó algo distinto en la estación de trenes de Vladivostok. Un guardia de seguridad, de unos cincuenta y largos, nos indicó dónde estaba la entrada a la cafetería que íbamos buscando. Miró a mi novio. «¿Gran Bretaña?». Cuando le dije que yo era de España solo tardó un segundo en acordarse de cosas españolas, que poco tenían que ver con el Real Madrid o la cerveza.

«Federico García Lorca», dijo.

Sonreí y le dije que era un gran poeta.

«Francisco de Goya».

Me alegré. Me alegré mucho. Lo primero en que pensó no fue la playa, la siesta, la Macarena o las tapas porque, probablemente, este señor nunca haya salido de Rusia. Se acordó de Lorca y de Goya, dos nombres que seguramente recuerde de la escuela.

Cultura. Esa es la marca España que deberíamos potenciar más.

© The Curiolancer. Todos los derechos reservados.

Echa un ojo también a estos artículos:

El hostal de San Petersburgo

El hostal de San Petersburgo

Fui a Rusia por primera vez en el año 2006 y visité San Petersburgo y Moscú en un grupo de nueve amigos que viajábamos desde Tallin en una larga ruta nocturna en autobús. Habíamos reservado alojamiento en un hostal céntrico recomendado por una chica francesa que...

Diario de Siberia VIII: Irkutsk y el lago Baikal

Diario de Siberia VIII: Irkutsk y el lago Baikal

Día 1 Llegamos a Irkutsk casi a las cuatro de la tarde. Cuando el tren se va acercando a la ciudad veo un puente grande sobre el río Angara y enormes bloques de pisos. En la estación se bajan muchos soldados y hay reencuentros familiares con abrazos, besos, flores y...

30 cosas curiosas vistas en Rusia

30 cosas curiosas vistas en Rusia

Nuestra aventura por Siberia y Moscú del pasado verano nos dejó muchos recuerdos y anécdotas curiosas. En este artículo recopilo 30 cosas que, por alguna razón, nos llamaron la atención.   1. Una barra de salami en la cinta transportadora, con su etiqueta...

Irene Corchado Resmella

Irene Corchado Resmella

Traductora jurada y jurídica de inglés (ICR Translations) especializada en derecho de sucesiones de Inglaterra y Gales, España y Escocia. Autónoma. Residente en el Reino Unido desde 2011. Casada con escocés. Viajera frecuente. Rusófila. También escribo en Piggy Traveller y The Home Reporter.

Sígueme en Instagram.

error: ¡No copies sin permiso!
Bitnami