Los comienzos de año me resultan siempre emocionantes. Tener 365 días por delante sin organizar hace que comience a llenar mi cabeza de proyectos, ideas y, por supuesto, viajes. Sin ir más lejos, en poco más de una semana haré la primera escapada.

Hoy echo la vista atrás al año que acaba de terminar para recordar y compartir contigo un repaso por los viajes que he realizado durante 2015.

1. Recibiendo el año en Escocia

Edimburgo me dio la bienvenida a su estilo, con muchísimo frío y viento. Despedí el año bridando en la azotea de un conocido viendo los fuegos artificiales y seguí la fiesta en un local céntrico. También visité Dunfermline y Pitlochry y hubo oportunidad de dar paseos por el campo, seguidos de un buen té caliente junto a la chimenea.

Caballos en Escocia

Nos miraban curiosos pasar.

Camino, Escocia

Después de la fiesta de Nochevieja toca descanso rural.

2. Regalo de cumpleaños: Marrakech

Hace dos años mi novio me regaló un viaje a Lisboa por mi cumpleaños y en enero del año pasado decidí convertir lo de los «cumpleviajes» en costumbre. Así que compré vuelos y reservé alojamiento en Marrakech. Era la primera vez que visitaba Marruecos y la experiencia fue increíble. El primer día fue bastante estresante y caótico, pero, una vez que nos acostumbramos, el resto fue solo disfrutar.

Tumbas saadíes, Marrakech

Tumbas saadíes

Palacio El Badi, Marrakech

Palacio El Badi, Marrakech

3. Descifrando el código Enigma en Bletchey Park

Soy muy fan de las novelas y películas de espías y cuando me enteré de lo cerca que está Bletchey Park de Oxford (poco más de una hora en coche) me entraron unas ganas de tremendas de ir. Lo fui dejando durante meses hasta que vi Descifrando Enigma y retomé la idea de visitarlo. Para mi pareja ir a Bletchey Park era algo especial, ya que su abuela trabajó allí descifrando mensajes de alemanes e italianos.

Bletchey Park

Bletchey Park

Pasos para descifrar mensajes.

4. Cumpliendo los 29 en Berlín

Si en 2014 cumplí años en Sochi el año pasado hice lo mismo en la capital alemana. Fueron cinco días muy intensos en los que visitamos museos como el German-Russian Museum Berlin-Karlshorst, el museo judío o el de la Stasi. También recorrimos dos búnkeres de la Guerra Fría, desayunamos en la terraza del Parlamento y nos sorprendimos con la mezcla de estilos arquitectónicos de la ciudad.

Berlín

Para de metro. Plaza. Edificios. Publicidad. Reflejo. Berlín.

Catedral de Berlín

Catedral de Berlín

5. Ruta en coche por el norte de Extremadura

Con la llegada de la primavera puse rumbo a casa, no sin antes hacer una ruta en coche con mi novio por el norte de Extremadura. Me reencontré con viejos amigos de la infancia, nos pusimos las botas de comer y elegimos las carreteras más rurales y estrechas para recorrer con nuestro Smart alquilado. El valle del Jerte nos recibió con sus cerezos en flor y unas temperaturas más propias de junio que de abril.  Caminamos durante horas por la Reserva Natural Garganta de los Infiernos, visitamos el Monasterio de Yuste, el barrio judío de Hervás, el pueblo abandonado de Granadilla y nos acercamos hasta Sierra de Gata para pasar el último día en el pintoresco Robledillo.

Cerezos en el valle del Jerte

El valle del Jerte estaba así de bonito.

Dehesa extremeña

La dehesa extremeña en todo su esplendor primaveral.

6. Breve escapada al Trossachs National Park (Escocia)

Con motivo de la boda de unos amigos, en julio visitamos el pueblecito escocés de Callander y el Parque Nacional de Trossachs. El tiempo no acompañaba demasiado, así que decidimos recorrer en coche el Three Lochs Forest Drive, haciendo paradas para disfrutar de la naturaleza e impresionantes vistas de los lagos.

Venachar loch

Lago Venachar

Trossachs National Park

Trossachs National Park

7. Recorriendo Escocia en coche

Tan solo un mes después dábamos la bienvenida a mis padres en el aeropuerto de Edimburgo para hacer un recorrido de 6 días por tierras escocesas. Planeamos el viaje para que hubiera de todo: espectáculos, destilerías, castillos, buena comida, trayectos en barco, naturaleza… Asistimos al Royal Tattoo en Edimburgo y los Highland Games en Glenisla y visitamos la destilería más pequeña de Escocia. Después pusimos rumbo al oeste hacia Glencoe y Oban y fuimos en ferri hasta la isla de Mull. Desde allí fuimos a las islas de Iona y Ulva. Tuvimos la gran suerte de que no llovió ni un solo día, así que pudimos dar largos paseos por la playa de Iona, caminar sin prisa por el puerto de Oban o de Tobermory y comer al aire libre.

Destilería Edradour

La visita a la destilería de Edradour comenzó con un trago.

Tobermory

El colorido encanto de Tobermory, en la isla de Mull.

8. Encuentro Erasmus en Tallin

En 2015 se cumplían 10 años del comienzo de mi estancia Erasmus en Tallin y no podía dejar pasar la oportunidad para volver a la ciudad y reencontrarme con algunas amigas. Fui a todos los sitios que solía frecuentar y también descubrí lugares nuevos como la increíble prisión de Patarei. Volví a comer las mejores crepes en Kompressor, a tomar chupitos de Vana Tallinn en Hell Hunt y a pasear por la playa. Subí a la torre de la iglesia de San Olaf y a los miradores del centro y tomé café en la plaza Vabaduse väljak. También me sorprendió (para mal) cómo la plaza principal ha pasado en unos años de ser tranquila y agradable a estar repleta de gente y de horribles restaurantes turísticos con música de balalaika a tope.

Tallin

Iglesia de San Nicolás (Niguliste kirik).

Tallin

Recordando viejos tiempos paseando por la playa.

9. A España por Navidad

Entre rencuentros, fiestas y comilonas familiares también ha habido tiempo de hacer alguna escapadita. Realicé una ruta a pie con mi padre de Villanueva de la Serena a Magacela, pasé un día entero recorriendo el casco histórico de Badajoz y visité Montánchez por primera vez.

Plaza Alta, Badajoz

Plaza Alta, Badajoz.

Montánchez

Impresionantes vistas desde el castillo de Montánchez en un día de niebla.

10. Despidiendo el año en París

Después de dos semanas en Extremadura aterricé en París con un constipado horrible, pero con muchas ganas de recibir el 2016 y volver a pisar la ciudad después de mucho tiempo. En lugar de hacer cola en el Arco del Triunfo o el Museo del Louvre dedicamos cuatro días a ver la ciudad a nuestro ritmo, evitando las aglomeraciones de los sitios más turísticos (aunque en París uno nunca se libra del todo). Brindamos por el nuevo año en Montmartre, paseamos sin rumbo, vimos la casa de Honoré de Balzac y nos hartamos de suflé.

Montmartre, París

Casas en Montmartre

Museo del Louvre, París

No, no entramos en el Louvre.

Puede que no haya podido escaparme a un destino de playa como quería, pero creo que no me puedo quejar, ¿no crees?

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¿Qué destinos has visitado tú durante 2015? Comparte tus viajes en la sección de comentarios.

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IRENE CORCHADO RESMELLA

Irene Corchado ResmellaTraductora jurada de inglés y redactora de contenido autónoma que trabaja desde Oxford como ICR Translations. Extremeña, rusófila y viajera frecuente.

 

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